El Bierzo es magia. Un paraíso natural escondido en el noroeste español; comarca de frontera entre Galicia y León, aunque adscrita a este último. Camino de Santiago en pura esencia, entrando por Foncebadón y saliendo por Cebreiro, ya en Galicia, en su recorrido te sorprenderán majestuosos parajes – montes Aquilianos, Las Médulas, (la ruina montium de los romanos y declarada Patrimonio de la humanidad) – antiguas expresiones artísticas – el castillo de Ponferrada, Santa María de Vizbayo, Santiago de Peñalba, Santo Tomás de las Ollas, San Pedro de Montes, y un largo etc. Obras de ingeniería de carácter imperecedero – Herrería de Compludo.- Poblaciones y villas de sólida lectura histórica – Ponferrada, Villafranca, Molinaseca, Bembibre, Cacabelos entre otras. Un sinfín de monasterios e iglesias que nos hablan de un pueblo que hizo de la religión y el Camino de Santiago seña de identidad.

Y en medio, desparramados aquí y allá; escondidos, dispersos, ocultos: los viñedos del Bierzo. Trabajados y mimados de antiguo por sus pobladores aunque no siempre valorados sus vinos. Hoy, fruto de esa magia que han sabido imprimir gentes de estas tierras que apostaron duro y por mor de una uva: la Mencía, fantástica, autóctona y personalísima, tenemos unos vinos de reconocido prestigio en el panorama vinícola.

Vinos afrutados, de gran color y acidez, de expresión dulce y aromática; buenos para la crianza. Los tintos elaborados con uva Mencía, destacan por su capacidad de envejecimiento, con un paladar aterciopelado característico, sin descuidar las óptimas condiciones de esta variedad en la elaboración de tintos jóvenes. Además los bodegueros suelen hacer monovarietales, lo que les confiere mayor personalidad. Vinos para descubrir, al igual que estas tierras, largamente olvidadas.
Os invitamos.
Autor: Terravinum-
Fecha: 2008-02-05